Alicante vuelve a mirar a la pista con Circo Quirós, que ya está en marcha en Rabasa con una propuesta pensada para públicos de todas las edades. La compañía recupera la esencia del circo clásico, pero la mezcla con números nuevos, más ritmo y una puesta en escena que busca sorprender desde el primer momento.
Entre lo más llamativo de esta edición aparecen las Guerreras K-Pop, una de las incorporaciones que más curiosidad despiertan entre los más pequeños. A su lado, el espectáculo suma trapecistas volantes llegados desde Brasil, equilibrio sobre alambre a gran altura, magia, humor y un trío de payasos que vuelve con parodias renovadas.
La función también reserva espacio para la adrenalina pura con el freestyle sobre motos, que se incorpora por primera vez a la pista. Saltos, velocidad y acrobacias convierten el número en uno de los momentos más intensos de la cita, mientras el resto del programa mantiene ese equilibrio entre riesgo, destreza y guiños cómicos que ha hecho reconocible a la compañía durante décadas.

Un circo que mezcla oficio y novedades
Detrás de Circo Quirós hay una historia larga, familiar y muy ligada al propio oficio circense. La compañía empezó su actividad en 1993, aunque sus raíces vienen de mucho antes, con una tradición artística que se remonta a generaciones anteriores de la familia. Esa continuidad se nota en la forma de trabajar: el circo conserva la base clásica, pero la va renovando con artistas internacionales y números pensados para que el conjunto no pierda pulso.
Esa mezcla explica bien el tipo de espectáculo que ofrece ahora en Alicante. No se trata solo de encadenar disciplinas, sino de hacer que convivan en una misma función la técnica de siempre y los formatos que más llaman hoy la atención. ¿Qué gana el público con eso? Un recorrido muy completo por el lenguaje del circo, desde el asombro visual hasta el humor más directo.